Esta
coetánea de la ciudad se encuentra en una isla de la parte más
ancha del delta del río Neva. Sus muros guardan el recuerdo de acontecimientos
registrados a lo largo de casi tres siglos. En la catedral de la fortaleza
se encuentra el Panteón de la familia de los Romanov, donde están
enterrados casi todos los representantes de la dinastia, incluso la familia
del último zar ruso Nicolás II.